sábado, 21 de abril de 2012

Al descubierto

La sensación fue como cuando te encuentran follando con un extraño de quien no sabes nombre pero besa muy bien. O como si tu madre los cachara a ti y a tu primo masturbándose mutuamente cuando adolescentes. Cuando estas a punto de alcanzar el clímax y abren la puerta inesperadamente. Entra la luz, el ruido de afuera y la fantasía se rompe. Es algo incomodo, sorprendente para todos. Deshacen tu placer, tu secreto, el nuestro...

Así me sentí cuando me enteré que mi Ex descubrió mi blog. Sentí que había descubierto mi mayor travesura y mi mayor placer, aquello que era mio y de los que me leían. Acusome de doble moralino, de exponer secretos a la luz pública, de hipócrita, de escoria y muchas cosas mas. No sé si  me dolieron tantos insultos o si fue el hecho de sentirme expuesto, de que hubiera descubierto lo más secreto de mí y lo más público, claro público ante desconocidos. 

Después de ser descubierto te invade ese sentimiento de vergüenza, pero no de culpa y jamás de arrepentimiento. Era un chiquillo pescado en plena travesura: cambie de nombre, de dirección, de imagen, de plantilla, y aunque aun no recupero bien el ritmo, seguiré siendo un niño malo que  escribe y se excita. Claro, ahora teniendo mas cuidado, perfeccionando la técnica, cuidando mas el no ser visto, para no volver a quedar descubierto.



Epílogo
Las cosas entre él y yo terminaron definitivamente y aunque ahora somos menos que desconocidos así tenía que pasar. Sin embargo me parece demasiado fuerte pensar que a quien yo amé ya no exista y ese que pasa a mi lado signifique nada. La vida continua.  

viernes, 6 de abril de 2012

Tepehuano



La luz entra sin el filtro del esmog y la contaminación, sin el color gris del asfalto y la ciudad. Siento como el azul intenso inunda mis pupilas y por instantes creo que mis ojos pardos se tornan del mismo color.

El viento, canción milenaria, esta saturado de nada. Lleva la eternidad en su sonido limpio de cláxones y sirenas. Transporta el canto de los pájaros que se ocultan entre las mismas ramas de los arboles que lo hacen sonar.

Es tal  el encanto de las aguas  de este río, que los pobladores dicen que quien bebe de él se queda a vivir aquí. Yo sólo se que sin duda volveré...