sábado, 14 de enero de 2012

Hoy correo para los incrédulos en el Servicio Postal Nacional...


Madre después de danto tiempo hoy me siento a escribirte, pero eso no quiere decir que no haya pensado en ti, en ustedes. Lamento mucho el haberme ido de forma tan intempestiva, pero lamento más el hecho de haberte defraudado, el haberte fallado más que el hecho de haberte abandonado.

Las cosas aquí son muy diferentes, deje el país porque estaba enfermo, tan enfermo como yo. Acá todo es diferente, se respira salud, se respira justicia, se respira libertad, se respira cambio. Allá todo estaba podrido y muy pocos tenían ganas de luchar, todos estaban amodorrados, me pregunto si algún día el país despertará de esa eterna madrugada, si dejaran de ser zombis, si todo terminará.

Huí porque no tenía ganas de seguir así, ya no tenía las fuerzas para seguir viviendo con esa situación y en más seguir luchando con la enfermedad, pero los aires del viejo mundo me han dado ganas de volver a vivir. Escribo mucho y he conocido infinidad de gente, me rodeo con los círculos intelectuales y artísticos de esta gran ciudad, mantengo contacto con muchos intelectuales de toda Europa.  He conocido gente muy importante y algunos que lo serán, entre ellos un director español, que ha leído un poco de mis historias y me dijo que le encantaría hacer un guion conmigo. Pintores y demás artistas me han dedicado sus creaciones.

A todos les parezco una persona interesantísima, parece que a ellos les sigue impresionando la carne morena como la de nosotros. Me miran como una rara ave exótica del amazonas, y no es para más, aunque llevo viviendo años aquí, no me puedo acostumbrar a su forma de pensar y de sentir. A veces comprendo su admiración por nuestra tierra, acá las distancias son tan cortas, los países tan chicos... que me imagino lo que debieron sentir los primeros colonizadores, al mirar rumbo al horizonte y vieron lo basto de nuestra tierra, lo grande, lo magnifico, lo hermoso, lo desconocido. Solo me atrevería a comparar la grandeza de Rusia o la India con nuestro continente. Por cierto ya se hablar perfectamente francés, el catalán, el inglés, el alemán y un poco de ruso.

Mi vida es cómoda y mucho mejor que lo que nunca fue ni sería en nuestra tierra.  Me paso la vida en presentaciones de libro, exposiciones de arte, fiestas de la sociedad,  recaudaciones para la filantropía, mítines, marchas, cantina bohemias, museos y parques. Hasta he ido a las fiestas patrias que se celebran en nuestra embajada, tal vez algún día veas mi fotografía en el periódico, en algunas de esas cenas de gala.
Escribo todo el tiempo con la intención de que algún día se publique un libro mío, no importa si es post mortem. Te mando algunas revistas donde he sido publicado, verás que el nombre no es el que tú me has dado, pero cuando hui cambie todo de mi, hasta a ustedes les asesine en mi mente. Nadie sabe de mi pasado, soy un enigma que causa curiosidad y por eso despierta tanta fascinación por mi persona, aparte que tú sabes que siempre he sido alguien que llama la atención.

Pero es precisamente mi vida llena de comodidad y lujo, lo que me hace sentir culpable, de vivir tan a mis anchas aquí, y ustedes a veces casi sobreviviendo de aquel lado del océano.  A pesar que les maté sigo recordando la casa, la de los abuelos, los tantos primos y tías, son fantasmas que me visitan en mis momentos de melancolía que son muchos. El único fantasma con el que realmente hablo es con el del abuelo, supongo que llego hasta este país porque cuando me vine me traje su reloj de oro de bolsillo. Hoy no pude más con el peso de mis recuerdos y me solté llorando y decidí escribir esta carta.

La enfermedad, que todos mis camaradas ignoran, me está matando, Alekséi y yo la luchamos solos. Alekséi es aquel caballero con el que intercambiaba correspondencia, cuando llegue acá el me dio asilo y hasta se casó conmigo para que pudiera obtener la ciudadanía y los beneficios médicos. Es un ángel, pues a sabiendas de que no le he amo ha estado a mi lado, me ha cuidado, me ha soportado. Gracias a él he conocido tanta gente y tantos lugares, gracias a él vivo. Probablemente no soy el amor de su vida, ni el él mío. Le he dicho que me abandone, he buscado el divorcio, pero por alguna extraña razón  me ve como alguien con quien podrá lavar todas sus culpas.

Yo no sé como expiaré todo, no tenemos hijos y con mi enfermedad me resulta inhumano tenerlos. Hago algo de caridad, pero trato de sentirme bien con mi trabajo, de abatir la separatividad  tan grande con la que convivo. Pero a pesar de todo estoy bien.

Ahora cuénteme sobre los nuestros: alguno de mis hermanos se han casado? Tienen hijos? Qué les pasó a los perritos que teníamos? Sigue vivo el jazmín que tenia la abuela desde que se casó? Cómo esta de salud? Y mi papá? Mándeme noticias y bendiciones madre, sólo si su corazón ha perdonado mi traición, yo aun no perdono el haberme traicionado.



7 comentarios:

  1. ¿es una creación literaria que encierra ocultos deseos de estar en otro lado?

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    1. No hay ningun deseo oculto, me pienso y quiero ir

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  2. Me encanta que sepa catalán, un lindo guiño ;)

    Puede que Damian tenga razón, que en el fondo estés deseando venirte...

    Me ha gustado mucho, no me he perdido ni una palabra.

    Muchas gracias.

    Un abrazo.

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  3. Leyendo los comentarios de arriba, me perdí :S No entiendo osea todo fue una invención? Disculpad mi ingenuidad, pero es q lo escribiste tan realista... pero tiene sentido q sea solo un escrito, pues dices "llevo años viviendo aca" y pues, para el poco tiempo q te he dejado de leer, no creo q sea años jeje

    Cuidate
    Un abrazo!

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    1. Es una carta producto de una realidad alterna

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  4. Yo siento que escribirás esto dentro de un par de años más. Más bien que la enviaras, le pondrás sello postal, firma y lagrimas. Y tu madre te va a responder.

    Paz, Amor y Alma

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simplemente gracias por comentar