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miércoles, 12 de octubre de 2011

Camas deshechas

Nunca he compartido cama por mucho tiempo, nunca mas de una semana, a veces solo una noche. Ni de niño lo hacía, compartía cuarto con mi hermano, pero dormíamos en camas separadas.

Lo que no me gusta de dormir junto a ti, es que al día siguiente te extraño demasiado. La cama parece mas grande y mi cuerpo mas susceptible de cualquier ataque. Me dan mas ganas de ti, de tus abrazos, de tus besos, tu calor.

Contigo disfruto dormir abrazados, hasta que uses mi brazo de almohada, no me importa si babeas, si amaneces despeinado, pero no sé si lo soportaría toda una vida.


Hacía mucho que no tenía un “a la mañana siguiente” por eso me gustó tanto. Porque como me gusta hacerle a la “pretty woman” y desaparecer dejando una cama vacía antes de que amanezca, hacía mucho que no despertaba con alguien a mi lado. Hacía mucho que no desayunaba besos y abrazos, que no escuchaba un “quédate un rato más”.

Había olvidado lo rico que es retozar en la cama mientras el sol se cuela por la ventana. Acurrucarse, estirarse, envolverse y desenvolverse a tu lado. Mirarte. Explorar tu cuerpo, ahora de manera diferente a la noche pasada. Tratar de memorizar con mi tacto tu boca. Decir "buenos días cariño". Verme reflejado en tus ojos.

Platicar de tonterías. Sentir los vellitos de tus piernas que se entrelazan con las mías. Hablar bajito, como contando un secreto, para que nadie descubra que somos felices y nos quieran arrebatar ese momento. Escondernos bajo las sábanas. Querer que la vida sea así: una  eterna mañana de domingo en cama a tu lado. Que el momento nunca termine. Dejar en aquella cama nuestros aromas mezclados.

Hablar sobre tus días y los míos, chismorrear, debatir, pero nunca dejando de querernos. Hacerte cosiquillas en la barriga, caminar con mis dedos sobre tu pecho. Abrazarte tan fuerte, con ganas de fundirnos. Besarte tanto, para no tener en mi boca otro sabor que no sea el tuyo.

Pero las obligaciones llegan y nos separamos. En la semana no nos volvemos a ver y tiempo después nos ignoramos. Pasas a mi lado y nos lanzamos un escueto saludo. Podemos vivir el uno sin el otro (uno más que el otro). Dejamos atrás una estela de camas deshechas, de noches en vela... hasta que se   vuelva a presentar la oportunidad de deshacer mas camas, hasta que te de la oportunidad de deshacer mi corazón.


lunes, 23 de mayo de 2011

Mala vida...

Estoy pensando sobre la supuesta “armonía” de la vida, que nos hacen creer. Llega todo a ser tan perfecto?, todo llega a un equilibrio? Existe la plenitud?

El viernes me reencontré con Niki, entre alcoholes y amigos mutuos. Lo volví a besar, me volvió a abrazar… por la noche fuimos, junto con unas amigas, a un bar donde trabaja su ex, el tipo por quien me dejo, sentí raro… pero no necesariamente angustiado. Después discutimos en el carro, se bajó y sale corriendo, lo perseguí. Al final, después del forcejeo, lo deje irse…

La noche termino con un Niki vagando por las calles de ciudad plateada, yo regresando a casa, tratando de comunicarme con su celular. Después de un mensaje, me llama: “estoy bien, en la calle, no te apures ya tengo donde dormirme”, le contesto que está bien que se cuide. Al colgar le mando un SMS: “cuídate por favor, te quiero…” Me contesta con una mentada de madre, le regreso un “pendejo”… me llama, no contesto, vuelve a marcar, tomó el teléfono; le digo que no quiero discutir que no me llame. Colgamos.

Estoy emputado, los besos estuvieron ricos, pero él me enfada, lo odio! Tan voluble, tan indescifrable, tan egoísta, tan inconsciente, tan inmaduro, tan pendejo, tan lindo….

Pasan los minutos y vuelve a llamar. Está perdido, solo llama para entretenerse. Le digo que no está en mis manos, que tome un taxi. Se enoja. Colgamos. A las dos de la madrugada recibo otro SMS: “ya llegue con A”, no veo el mensaje hasta la mañana del sábado.

Horas después recibo otro SMS: 
“disculpa por lo de ayer, yo hare como si no hubiera pasado nada, como siempre. La fiesta del domingo sigue en pie, espero vayas Tk harto.. Esta mi tripie en tu carro”

Le contesto: 
“Te pasas, es mejor no hacer nada que pasarse pidiendo disculpas. Yo también hare como si nada y volvemos a ser desconocidos. El tripie está aquí, te lo doy luego. Mañana no voy”

No se queda tranquilo y me manda un mensaje vía Fb entre otras cosas decía “no sé porque te lo tomaste tan personal, solo fue un enojo” “me disculpo por el enojo y nada más”, “por mi parte hay disposición para llevarla bien, pero si crees que como desconocidos estamos bien, va!”, “espero al algún día platiquemos si es que aun quiere”…

Le contesto que olvide todo, que estoy en disposición de llevarme con él por cordialidad pero hasta allí. Sigo enojado, no creo merecer semejante trato, es tan cínico y descarado… no sé si yo soy el nena, o en verdad tengo motivos para enojarme.

Hoy fue su cumpleaños, las cosas están muy raras como para presentarme a su festejo, sin embargo le dejo un escueto mensaje de felicitación en su muro, para que vea que no soy rencoroso, pero no quiero dar pie a que crea que todo está olvidado.

Al final de este día pienso que tal vez mi vida necesita la angustia. Sigo enfadado con él, decepcionado de su persona, pero algo en sus grandes ojos me sigue llamando la atención. Tenía meses sin hablar con él, y es que siempre que nos volvemos a acercar él “la caga”, se equivoca y quedamos un poco más alejados…

Tal vez el proceso es gradual y poco a poco nos perderemos; tal vez lo necesito en mi vida, para que me desestabilice; tal vez no puedo buscar relación sanas y necesito a alguien que rompa con el poco equilibrio que guardo; tal vez en la vida ninguna relación es sana; tal vez no soy de las personas que llevan relaciones comunes, rosas y perfectas…




Al final sé que me terminaré cansando, que lo dejaré de ver, y buscaré a otra persona que me haga sufrir, o con la cual pueda buscar esa añorada armonía, esa relación sanisima que desde chico me han metido en la cabeza...