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martes, 15 de noviembre de 2011

“ya nada nos dará lo mismo (lo mismo nunca nos dará nada)"




Para mi el “centro” es “sur” y el sur escapa a los confines de mi mente. Soy del norte cálido, desértico y sangrante. Con su gente calurosa de hablar golpeado.  Donde las ciudades se alejan más y para ir de una a otra tienes que peregrinar por el desierto y los matorrales. Estoy mas arrejuntado a los “gringos”, viajo menos para llegar al país del norte, que para llegar a la capital. Por eso para mi el centro del país es como el sur, y el sur se vislumbra tan lejano y viejo que me parece casi irreal.


Me encanta viajar y estos 3 años de carrera me han dado la oportunidad de viajar por lo menos cada seis meses: Xalapa, Guadalajara, Puebla, Aguascalientes, Toluca… Toluca “la bella” me gusto para enamorarme y desenamorarme, para ser mas objetivo y ver con claridad.

A la ciudad también viajó Niki y después de los abrazos, los besos y el sexo quedo un raro sabor en mi boca, lo acepto pero no me resigno. La cosa quedo más clara, (acaso ya no lo era?). Pero lo acontecido ayudo a que de una vez por todas me caiga el 20.

No me arrepiento de nada, lo tomo como lección de vida, algo necesario para crecer, para inspirarme, para formarme, para hacerme más fuerte. Como diría Lydia “nuestras vidas son muy complicadas, pero son parte de la vida tan fuera de serie que tenemos, no somos iguales que los demás.( Nuestra) Vida (es) dramática y complicada, si no fuera así nos aburriríamos. Como buenos artistas debemos de hacer material polémico para nuestra biografía, si no, no se venderá. Tenemos que tener escándalos sexuales, amores pasionales, adicciones, destruirnos para volver a construirnos”

Y tal vez el comentario es egocéntrico y hasta iluso, y todos pasamos por amores pasionales y de especiales no tenemos ni el apellido, pero solamente así me puedo sentir vivo, sangrando, llorando, riendo, amando desesperadamente. No es que sea masoquista (no mucho), ni me considero como comento un blogger “negativo, cuasi antisocial”.  Soy un soñador, un perfeccionista, utópico. Me falta empaparme de lo “mundano” ser más de aquí y menos de las estrellas.

Aunque debo decir que tanta mundanidad me da miedo, me da miedo perder el brillo, la ilusión y la inocencia. Me da miedo aceptar mi relación con Nikki como natural, acostarme con él un día y al otro buscar a alguien más. Me asustan la frialdad de mis palabras y acciones. Porque mientras estábamos en Toluca dormí con él, y al otro día se fue con un chico. Y aunque esto me saco de onda al principio y medio me bajoneo, después lo acepte tal como vino, no éramos nada y yo podía hacer lo mismo. No lo hice pero termine divirtiéndome mucho esa noche con mis amigos, a pesar de que había visto como se iban juntos. Este episodio me dejo pensando y algo confundido. Será acaso que me estoy “deshumanizando”, que ya no siento como antes y la vida me da igual? Será acaso signo de una madurez emocional?

Desde hace tiempo vi una frase en una película francófona y me sentí identificado, fue como si aquellas palabras fueran escritas para mí.

“eres un pez de aguas profundas. Ciego y luminoso. Nadas en aguas turbulentas con la rabia de la era moderna, pero con frágil poesía de otros tiempos”

Las aguas turbulentas son esta situación y el “amor liquido” que se vive ahora, donde todo es tan efímero y se acepta el hecho de poder tener una relación como la que mantengo con el Nikki; nado con la rabia de la era moderna al entrar al juego, encamarme con uno y otro, besándolo hoy sin saber que pasara mañana; la frágil poesía de otros tiempos se encuentra en el hecho de que ahora sé dar mi amor, y de que aun no he perdido la esperanza de encontrar a alguien que me corresponda y con quien pasaré momentos hermosos.

Romper los paradigmas del amor, aceptar lo que me toco vivir, pero sin dejar la búsqueda eterna y errante del amor. Encontrarlo en los viajes, los días, los antros, las noches, los restaurantes, en el mercado, las cantinas, los parques y las aulas. El “amor” de una noche, de una hora, de unos cuantos días.

Lo acepto pero no me resigno a vivir con un pedazo de ti y tener solo cabida en tus noches de bebidas.

No te puedo odiar por ser como eres, ni me puedo culpar por quererte como te quiero y tratarte con adoración. Solamente soy culpable de caer, de no ser tan fuerte, de no saber resistirme, no poder decir no a tu piel blanca y tus ojos claros.

Cuando más joven dibuje un hombre de ladrillo hecho ruinas, que era reconstruido desde sus cimientos, sobre la obra ondeaba una banderita que decía: “hazme mas fuerte y sin corazón” Aun hoy no he perdido el corazón, pero soy mas fuerte. He pasado por cosas que me han hecho crecer y ser el hombre que soy hoy.

Un día una amiga me dijo: “ eres muy guapo y un encanto, si fueras más alto me enamoraría de ti, claro si no fueras gay” Yo puedo decir que no se enamoraría de mí, porque no sería yo, porque mi baja estatura y el hecho de que me gusten los hombres me han hecho ser lo que soy: mis locuras, mis manías, mis cansancios, mis bondades, mis habilidades, están basadas en el hecho de ser como soy, física, anímica y mentalmente. 

Hoy solo me queda vivir, respirar, trabajar, terminar el semestre, ver a los amigos, visitar a la abuela, recordar a mis muertos, soñar por las noches, cuidarme de día, enamorarme, leer, escribir, sonreir al ver al chico feliz por la escuela, dejar de fumar tanto, no coger tanto por un rato, cantar, ser feliz, dar gracias a la vida y decir: "árbol de la esperanza mantente firme"




Otra vez Frieda, otra vez partido a la mitad... la dialéctica de la vida.






martes, 1 de noviembre de 2011

Confesiones...


Debo de confesar que nunca he leído el Quijote completo, ni a Borges, ni a Paz, ni  a Cortázar. Que mis escritos son puro corazón sin patas. Producto de una exacerbada  emotividad y un maltrecho corazón. Que tengo faltas de ortografía y no se conjugar algunos verbos en todos los tiempos. 






martes, 18 de octubre de 2011

Mi vida... Viva la vida!


Mi Familia:
Vengo de una familia tradicional en tiempos modernos, con una madre que hace malabares entre escuela, trabajo y casa, que siente que nadie la valora, y por las noches vela el sueño de sus hijos ante el temor de poder perderlos; un padre parcialmente ausente, absorto en su trabajo; un hermano enajenado por la “sobre-modernidad” y una pequeña hermana que entra a la pubertad enamorada de una estrella de futbol.

Mis días:
Pierdo el tiempo día tras día, no se administrar eso impalpable  y valioso que llaman tiempo, los minutos se me escapan y no me doy cuenta. No soy productivo, efectivo ni eficaz.  De repente me siento enojado y no se con quién o por qué, a veces contigo, a veces con mi madre, a veces con mis amigos, a veces con el mundo entero, a veces conmigo mismo. Hay amigos que me han decepcionado y los otros me han olvidado.

Mis noches:
Recibo la visita del fantasma de mi abuelo por las noches, donde su presencia se interrumpe por las pesadillas generadas por esta ciudad donde amanecen  jóvenes colgados en los puentes, cabezas sin cuerpo en las aceras, los maleantes recorren las calles con impunidad y los balazos interrumpen la aparente calma.

Mis amores:
Soy preso de un amor que no me quiere dejar ir, que me confunde, y cuyo proceder me hace daño. Estoy enamorado de una bella sonrisa, su dueño es un ser hermoso que se mueve en otras dimensiones;  mientras sueño con mi chico perfecto el cual se encuentra a kilómetros de aquí, separado por fronteras culturales, geopolíticas, del idioma; y tengo un amor pasajero por un compañero del salón que me gusta para protagonista de un filme europeo.

Mi futuro:
No sé qué es lo que sigue ni tengo la mínima idea.  Solo sé que quiero escapar, a un lugar del norte con el clima frío, o a la capital. Olvidarme de todo, de ti, de mis conocidos y de mi nombre. Y a pesar de que me es difícil vivir en el presente, me cuesta mucho imaginar el futuro: el perro, la casa, el trabajo, el salario, los amores, los niños,  el carro,  el tráfico,  la soledad, el ajetreo, las deudas…  y como en la lotería no puedo gritar “buenas!”

Tengo:
Sueños, aspiraciones, buenas intenciones, temores, errores, aptitudes, debilidades, habilidades, amor, fantasías, reproches, alucinaciones, vicios, adicciones, obsesiones, manías, decepciones...


por eso:

Viva México!, Viva la América Latina!, Viva su “realismo mágico”!... simplemente  VIVA LA VIDA!



martes, 20 de septiembre de 2011

Como si fuera la primera vez

Son días raros, bastante raros. A veces siento que orbito en una onda diferente a la de los demás, algo ido, algo ensimismado, pero siempre alejado. Despistado, "complicado y aturdido".

Me muestro con incertidumbre sobre lo que pasará. Falta un poco más de un año de carrera, así que siento que estoy viviendo el final de esta etapa, y por consiguiente tengo que comenzar a planear lo que haré después.   En el caso de buscar una maestría tengo que comenzar a a hacer mi tesis.Pero no todo se reduce a una tesis, pues no es mi única opción. A veces solo quisiera terminar la carrera y marcharme, no sé a donde solo marcharme.

Tengo problemas con mi cuerpo, uso ropa holgada porque no puedo usar algo más skinny, porque ya no estoy "skinny". He aumentado una talla, no es mucho, pero creo que me estoy comenzando a traumar, pero sobre todo no me gusta el hecho de usar ropa mas holgada, porque tampoco me siento bien con ella.

También me ha crecido el "derrière", cosa que no me preocuparía tanto, si no fuera por el interés que genera. He cachado a mas de uno en la calle mirando esa parte de mi anatomía. Los amigos del salón no se cansan de hacérmelo notar y a veces hasta meter mano. Y aunque puede ser atractivo y un arma para la seducción, no siempre es bueno llamar tanto la atención.

En cuanto a relaciones, no hay pretendientes, ni propuestas pero hay cosas que me confunden. La verdad no busco nada, me conformo con noches de sexo ocasional. Con las cuales no pretendo cubrir la parte afectiva, solo sirven para darle gusto al gusto y aumentar mi ego.

Toda esta inseguridad, cambios, incertidumbre me hace suponer que no es la primera vez que lo vivo. Me parece estar pasando por una segunda adolescencia (sin acné, ni cambios extremos en mi cuerpo), pero que generan en mi mucha inestabilidad.

Desde hace como dos meses que algunas personas cercanas a mi me dicen que estoy cambiando físicamente, Josep llegó a comentar que notaba un cambio en mis actitudes. Aunque yo me sentía igual que siempre, creo que me lo estoy comenzando a creer. Será que estoy madurando? que mi cuerpo se hace viejo?